viernes, 30 de diciembre de 2011

¿En qué consiste la Periodización Táctica?

Consiste en Vivenciar el juego para condicionarlo, y para que éste, nos transforme.
“¿Cuándo se admitirá que un movimiento deportivo descontextualizado o desajustado (movimiento torpe) de la respuesta correcta es, por más sudor que exija, una teoría…, y que una percepción mental correcta de una situación es ya (antes del gesto) una práctica?”, Vítor Frade (1985).

Esto vale también para cualquier capacitación que se reduzca a la exposición teórica de nuevos conocimientos.

El verdadero aprendizaje se da realizando un entrenamiento consciente de las nuevas habilidades en un contexto lo más parecido al real.

Lo que se pretende entonces, es que los entrenamientos sean simuladores lo más reales posible de los partidos a los que aspiramos… ¡protagonizar!

¡Protagonizar! Palabra que en griego significa el primero que padece. Proto = el primero. Agonizar = el estado del moribundo. Parafraseando el sentido profundo sería algo así como el primero en dar la vida. Que realmente te suceda, te atraviese, te modifique, te afecte, te transforme lo que estás viviendo.

¿Espectador o protagonista? Elige tu butaca o transita el escenario, no con el teatro vacío, sino a sala llena. Esto no es un ensayo general. ¡Esto es la vida!

Protagonizar, vivenciar, hacer la experiencia de lo real. Exponerse a las situaciones. Realizarlo conscientemente me permite capturar el aprendizaje. Saber qué sucedió, saber qué hice para provocar el resultado. Saber qué debo seguir haciendo para que se repita el resultado, que debo dejar de hacer para evitar el traspié, y que debo empezar a hacer para lograr el objetivo.

El que se expone crece, el que se oculta… se estanca, decrece, muere…

“Correr por correr tiene un desgaste energético natural, pero la complejidad de ese ejercicio es nula, y como tal, el desgaste en términos emocionales tiende a ser nulo también, al contrario de las situaciones complejas donde se exigen a los jugadores requisitos técnicos, tácticos, psicológicos y de pensar las situaciones, eso es lo que representa la complejidad del ejercicio y que conduce a una concentración mayor”.
Esto lo dice un tal José Mourinho.

La “Periodización Táctica” trabaja siempre en Especificidad, no dando lugar, por tanto, a ejercicios analíticos y descontextualizados. Es por ello que rechaza entrenamientos físicos o técnicos separados del Modelo de Juego, ya que esto conduce a una in Especificidad en el Proceso con sus posteriores consecuencias: una tremenda distancia entre lo que quise hacer y lo que finalmente sucedió con el habitual sabor a fracaso.

Para que el desarrollo humano sea inspirador y exitoso propongo las bases de la periodización táctica que no es otra cosa que el Paradigma Eolic People.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El efecto Mariposa

Su nombre proviene de las frases: "el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo" (proverbio chino) o "el aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo" así como también "El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo".
Esto me hace pensar en el impacto de una cosa sobre otra. Con una pequeña acción puedo modificar sustancialmente el curso de la historia.

Un ejemplo claro sobre el efecto mariposa es soltar una pelota justo sobre la arista del tejado de una casa varias veces; pequeñas desviaciones en la posición inicial pueden hacer que la pelota caiga por uno de los lados del tejado o por el otro, conduciendo a trayectorias de caída y posiciones de reposo final completamente diferentes. Cambios minúsculos que conducen a resultados totalmente divergentes.

Quiero linkear el efecto mariposa con algo que aprendí estudiando el Enfoque Centrado en la Persona (ECP): poder generar en las personas una experiencia emocional correctiva de los significados vividos.

Los hechos del pasado sucedieron. Fueron de una manera. Ahora, su significado puede cambiar, tanto, que logran iluminar los hechos desde nuevos lugares, hasta llegar a transformarlos.

Puedes estar enojado por lo que no te han dado de niño, e inclusive con aquellos que no te lo han dado. O puedes acercarte a ese niño y desde esta nueva realidad, empezar a proveerlo de todo aquello que le faltó. Presencia, escucha, tolerancia, sueños, abrazos, celebraciones, cuentos, aventuras. Puedes habilitar sus sentimientos y emociones para que sienta compañía y no los vea como una amenaza. Puedes recibir a ese niño sin condiciones, aceptarlo, quererlo, darle una nueva oportunidad. Puedes cambiar la vivencia de su presente.

Eres tú el adulto referente y significativo que puede llegar al origen de las circunstancias y atravesarlas con un nuevo sentido.

Así como tienes la capacidad de generar heridas, tienes también el poder de curarlas.

Puedes transitar infiernos, olvidos, abandonos, miedos y angustias. Puedes cubrir de afecto y de comprensión todo lo vivido.

Un gesto de amor hacia ti mismo en el presente puede generar un tsunami de redención de tu pasado…

Podrás cantarle a tu niña como nadie le cantó. Y a esa niña ya no le faltará el arrullo.

Nunca más llorará por desamor… La adulta vivirá en paz y agradecida...

La obra que se viene... es fruto de ese camino... He aquí un adelanto...:

http://www.youtube.com/watch?v=7JSSTh7_25o

viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Cuál es tu sueño?

Cuando dejamos morir los anhelos esclavizamos el corazón. Matamos las ideas. Naufragan las oportunidades.

Vivir sin sueños es desbarrancar en la desesperación silenciosa de la mera supervivencia.

Me siento un desgraciado cuando se esfuman mis sueños.

¿Estás viviendo tu sueño?

"Quizá los sueños son el último refugio de esperanza del ser humano. Quizá sean en verdad el único espejo capaz de reflejar nuestra auténtica condición. Quizá mis sueños no sean otra cosa que mi corazón abierto y vulnerable entre mis manos..."

Para algunos soñar es una locura. Para otros una evasión. Pero para los que creen, soñar es el gesto interior más humilde de apertura al hondo misterio de la existencia.

El sueño que se sostiene en tiempos de prueba, de violencia, de agresión puede salir fortalecido. Ese sueño puede mostrar que no era solamente una ocurrencia o capricho humano.

Puede revelar que lo profundo del hombre no estaba muerto. Que las heridas no eran mortales.

Seguro que algunas cosas te hicieron daño pero nunca tocaron tu íntima capacidad de amar.


Cito a Walt Whitman en su pensamiento de lo que es VIVIR…

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.

Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. Huye.

"Emito mis alaridos por los techos de este mundo", dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la vida.

La sociedad de hoy somos nosotros Los "poetas vivos".

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas....

Vive con intensidad tu vida y no dejes nunca de soñar...

lunes, 3 de octubre de 2011

Navegando con mitos y leyendas

Colonia del Sacramento. 9:00 am. Camino por el espigón del puerto. El viento del este sopla suave. Hoy navegaré en el Bonanza. Un barco de madera de 1951. En el año 57 mi padre fue timonel de este barco. Muchos años después, yo tomaría el mismo timón. Posaría mi mano sobre el mismo trozo de madera y bronce.


Cabellos blancos disponen sus barcos para la regata. Hombres de más de 70 años. Barcos legendarios, navegantes que son un mito viviente. Los años se hicieron experiencia. Sus cuerpos aún los acompañan. La pasión por el viento permanece joven, fuerte, indestructible.

Estos barcos viejos no ocultan su edad. Con orgullo siguen atravesando olas, soportando tormentas, con la satisfacción de dominar el viento, y con la conciencia humilde de depender enteramente de él. Poderosos y vulnerables.

Soltamos las amarras. Izamos todas las velas. El Bonanza empezó a volar. Simplemente dejamos que fuera él mismo, haciendo aquello para lo que fue construido: “Devorar horizontes a merced de viento”.

Sentí una enorme fuerza al empuñar el timón. No se de donde vendría. Si de mi mano, de mi imaginación, o de alguna especie de confluencia entre pasado y futuro. La fuerza la sentí. Un profundo sentido se apoderó de todo mí ser, como si fuera una revelación, como si el mismo dedo de Dios me tocara.

El espíritu de un navegante vive eternamente en cada una de las maderas de los barcos donde fue su timonel.

Estos navegantes son los creadores del yachting en la Argentina. Yo estoy en medio de ellos respirando los orígenes, siendo parte de su evolución. Cual centinela de la mañana guardaré encendida la antorcha para las generaciones futuras. Les contaré sus historias y sus hazañas.

Diré: “Yo viví en tiempos del Cholo, de Mancho, Hormiga Negra, Potilo, El ciego, Mono, Alemán, Fana, El negro, Piedra, Robby, el sordo, Tobín, el nono, el inglés…

En los tiempos del Fjord, del Bonanza, del Condalino, del Baccarat, del Bagual, del Sancho, de la Pinta, del Ventarrón…






Yo empuñé el timón del Bonanza y ahora, como todos ellos, soy inmortal.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Desde la abundancia

Tengo un sueño… vivir más desde el deseo y menos desde la necesidad. Sería como dejar de vivir desde la carencia y más desde la abundancia.

Creo que sería el fruto de un proceso interior en el cual vamos reconociendo, aceptando, digiriendo los acontecimientos de la propia historia y dejamos de reclamar lo que no nos fue dado, de buscar a los culpables de nuestras angustias, impotencias, frustraciones e injusticias, de llorar en el presente lo que antaño nos lastimó.

Vivir desde la carencia te hace esclavo, víctima. La queja se arraiga en tus huesos. El reclamo es lo primero que pronuncian tus labios. Las relaciones se hacen posesivas y exigís a todos como si te debieran algo.

Y casi, casi, que pedís perdón cuando algo te sale bien…

Lo importante no es lo que hagan de nosotros sino lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros. J. P. Sartre

¿Cuánta autonomía necesito tener para poder conectarme con lo que sucede aquí y ahora?

Para no devaluar los gestos de hoy por facturas impagas de ayer…

Autonomía del pasado. De todo aquello que en el pasado me faltó.

Para no estar esperando que el abrazo que me da mi amigo supla el abrazo que mi padre nunca me dio y pueda, así, recibir el abrazo de mi amigo, puro y limpio tal cual me lo da.

Que una cosa no reemplace la otra. Que el afecto de una persona no reemplace al de otro. Me parece hasta injusto.

Lo que no recibí, ahí quedará, flotando hasta que haga el duelo y lo acepte. Y además, me parece que debo hacer justicia, valorar en su justa medida lo que ahora sí estoy recibiendo.

Llorando el ayer me pierdo las maravillas de hoy.

¿Cómo aceptar esos vacíos, silencios, ausencias, injusticias; sin revanchas, rencores, resentimientos?

¿Cómo tejer una nueva estima, un fuerte autoconfianza, un ego sano, una equilibrada valoración de uno mismo?

¿Cómo hacer para que lo de hoy se explique simplemente porque lo que soy hoy y no, por lo que no pudo ser en el pasado?

No tengo recetas mágicas.

Pero por momentos… percibo que este sueño se hace realidad…

Y la sensación es increible.

domingo, 7 de agosto de 2011

La canción de tu alma para encontrar lo perdido

Algunos cuentos como las canciones de cuna tienen un poder mágico. Son un lenguaje que nos ayuda a expresar sensaciones maravillosas, crear mundos fantásticos, conectarnos con personajes míticos. Los cuentos y las canciones de cuna hacen posible lo imposible, creíble lo increíble. Transforman el tiempo en eternidad.

Anoche fui a ver un musical llamado Brooklyn. Un trovador que canta historias en las oscuras calles de Nueva York. Una niña que ha perdido a su madre porque esta se suicidó. Un padre abandónico, ex combatiente, bohemio y sensible. Temeroso del amor. Romántico y cagón. Músico.

Comienza a componer una canción de cuna que nunca termina. Con ella enamora a Faith. Tienen su noche de pasión y desaparece. Se marcha a la guerra y nunca más se sabe de él.

Faith da a luz a Brooklyn. Le cuenta acerca de su padre y le canta la inconclusa canción de cuna. Brooklyn aprende el inconcluso Lullaby, y al cantarlo empieza la dramática búsqueda. Se lanza al mundo a buscar a su padre.

Cuando canta se conecta profundamente con su madre, y además mantiene viva la esperanza de encontrar a su padre, Taylor Collins.

De aquí en más, sigo mi reflexión. Los cuentos y las canciones logran conectarnos con experiencias intensas. Es la aventura que mi padre o mi madre deciden emprender conmigo. El cuento y la canción son el puente para que el adulto se haga lo suficientemente pequeño para entrar en el corazón de un niño, habitarlo, hacerle compañía. En la canción de cuna que le cantas a tu niño te transformas en el dulce huésped de su alma, en el intérprete de sus emociones, en el guía de sus pensamientos, en el consejero de sus decisiones. En la canción se conectan las almas, se encuentran los corazones, se crean lazos indestructibles, se concluyen historias truncas…

Ninguna vida queda inconclusa cuando hay una historia que contar o una canción que cantar… porque puedes crear el mejor final, el que hubiera merecido esa persona, el final que soñaste para él.

Canta tu vida, cuenta tu historia y, mientras tengas memoria, no sufrirás pérdidas, porque aún en la ausencia, podrás encontrarte con quien quieras. Ciertas ausencias no crean vacíos, son un nuevo modo más intenso de estar presente.

Navegar hacia horizontes abundantes

Podemos coincidir en los hechos que conforman una historia. Y podemos escribir mil historias diferentes a partir de los mismos hechos. Mucho depende de quién la cuente, y también, del significado que le atribuya a esos hechos.

No podemos modificar los acontecimientos. Podemos resignificarlos a la luz de nuevas experiencias, de nuevos paradigmas. Diferentes prismas de luz pueden atravesar los hechos y mostrarnos brillos jamás hasta ahora percibidos.

Si cambia la interpretación, cambia la historia.

En un equipo de trabajo Guadalupe contó que había quedado huérfana a los 5 años. Y una compañera dijo: “A mí me llega a pasar eso y me muero; creo que no hay nada peor”. Y Guadalupe le contestó: Sí, hay algo peor que eso. ¡Pensar que eso es lo peor! Porque entonces no hay salida. Ese hecho hizo de mi lo que soy ahora. Alguien independiente, que vive al día, a pleno. Porque sé que la vida termina. No dejo nada para mañana. Porque sé que para algunos, no hay un mañana. Tampoco me aferro al pasado, porque el pasado ya murió con la llegada del hoy.

La interpretación que hago de los hechos es lo que le da sentido a la historia. Y esa interpretación es única y personal.

La película: “Gran Pez” es un claro ejemplo esto. Hacer de los acontecimientos vividos, la mejor historia, aquella que tenga sentido para mí y para los míos.

En frase de Jean Paul Sartre: Lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros.

Puedes quejarte toda la vida de aquellos acontecimientos que te han tocado vivir. Y no estarás equivocado...

- Porque mi padre fue así
- Porque mi madre esto otro
- Porque nunca recibí afecto
- Porque nadie me valoró
- Porque crecí bajo normas muy rígidas
- Porque pusieron sobre mi cabeza mucho peso
- Porque me infundieron demasiado miedo
- Porque me llenaron el corazón de culpa
- Porque no tuvimos dinero
- Porque siempre elegimos desde la carencia
- Porque no aprendí a pedir ayuda
- Porque…

Pero también puedes renovar el significado que en otro momento le diste.

Existe una historia en la cual a 3 personas se les repartió una serie de recursos. El que había recibido mucho, multiplicó lo recibido. Fue felicitado y gozó de una Gran Vida. Otro que había recibido menos también lo duplicó, fue felicitado y gozó de una Gran Vida; y el tercero, que recibió muy poquito, tuvo miedo y dejó las cosas tal cual las había recibido… Ese, tuvo una vida de perros… Se quejó todo el tiempo de lo poco que había recibido… no hizo nada para transformar su suerte…

Lo recibido es suficiente para empezar. Ahora, ¿qué quieres hacer con todo eso?

¿Te ha tocado un barco averiado? Repáralo y lánzate de una vez a vivir de verdad. A navegar en aguas profundas.

Puedes tener una Vida Grande o una de perros… tú eliges…

Si no sabes ¿cómo hacerlo? Ven y embárcate. Te contaré mi propia historia.